Testimonio de Raimunda Sp/Fr/Eng

¿Qué experiencia viviste en la primera semana de Capítulo vivida en Asunción Juntos?
La primera semana fue muy rica. Para mí, escuchar a los laicos y verlos participar en el capítulo me dio mucha felicidad, creo que ha sido una señal del Espírito. Estar juntos hablando y compartiendo la espiritualidad de María Eugenia y de la Congregación confirma una vez más que nuestra fundadora es de la Iglesia, del mundo y de los pueblos en sus diferentes rincones. Este compartir con los laicos también ha sido una respuesta a las aspiraciones que compartíamos ellos y nosotras, para hacer que María Eugenia sea más conocida. Creo que hemos sido llamados a ir dando nuevos pasos, a ir más adelante, pues hoy no es posible hablar de la Asunción, sin hablar de Asunción Juntos.

¿Cómo percibes la vida de la Congregación?
Mirando lo que han expuesto las Provincias en el ‘Planeta Asunción’ veo mucha vida, mucha creatividad, mucha esperanza y una lucha incansable por la justicia y por la paz, por intentar dar respuestas a los desafíos del mundo de hoy. Me siento feliz cuando veo la alegría y el compromiso con los más pequeños, los pobres en las diferentes realidades donde estamos. El esfuerzo para construir comunidades, para hacer realidad nuestra misión de educadoras con una mirada amplia y positiva sobre el mundo de hoy. Es nuestra contribución.

¿Qué encuentras en común de los que vas conociendo de las otras provincias y lo que se vive en la tuya?
Tenemos muchas cosas en común, pues todas somos religiosas de la Asunción, aunque a veces expresemos esto de maneras diferentes, a partir de nuestras realidades, de nuestras culturas, de nuestra visión del mundo, tenemos una identidad Asunción, algo que nos identifica, que nos une y nos hace hermanas, no importa de dónde venimos. Siento que la alegría, la acogida, el sentido de la fiesta, el tener una mirada amplia de la realidad, es algo que tenemos todas en común. Creo que estas cosas deben ser una de nuestras aportaciones a las personas y al mundo de hoy, donde hay tanto sufrimiento, tantos dolores y falta de esperanza. Ver el sentido de la vida, valorarla, hacerla renacer donde es más frágil.

¿Cómo vives esta la internacionalidad de la liturgia?
Es mi primer Capítulo, a partir de otras experiencias que ya he tenido en la Casa General, siento que esta es la primera vez en que la liturgia se hace mas intercultural, es decir, tiene un rostro más “inter”, pues la liturgia es uno de los espacios donde podemos mostrar nuestra realidad de internacionalidad, nuestra interculturalidad, de poder acoger nuestras diferencias como riquezas: los símbolos, los instrumentos, la danza, los gestos y otros aspectos que son propios de las culturas dónde venimos, de nuestras formas de celebrar, sin preconceptos. Pues nuestros rostros son una muestra de la diversidad y de la configuración de la Congregación.

Témoignage de Raimunda, Sœur brésilienne de la Province d’Atlantique Sud

Que perçois-tu de la vie de la Congrégation?
En ayant vu ce que les Provinces nous ont présentés de la Planète Assomption, je vois beaucoup de vie, beaucoup de créativité, beaucoup d’espérance, une lutte infatigable pour la justice et la paix et des tentatives de répondre aux défis du monde d’aujourd’hui.
Je suis heureuse de voir la joie et l’engagement pour les plus petits; les pauvres dans les différentes réalités où nous sommes. L’effort de construire des communautés, pour remplir notre mission d’éducateurs avec une vision large et positive sur le monde d’aujourd’hui. C’est notre contribution.

Quels sont les points communs entre les provinces ?
Nous avons beaucoup de choses en commun, puisque nous sommes sœurs de l’Assomption, même si parfois nous l’exprimons de manières différentes, selon nos réalités, nos cultures, nos visons du monde. Nous avons une identité Assomption, quelque chose qui nous identifie, nous unit et nous rend sœurs, peu importe d’où nous venons.
Je sens la joie, l’accueil, un sens de la fête, une vue d’ensemble de la réalité, c’est quelque chose que nous partageons toutes. Je pense que ces choses devraient être une de nos contributions pour les personnes et le monde d’aujourd’hui, meurtri par tant de souffrances, douleurs et de désespoirs. Découvrir le sens de la vie, l’apprécier, le faire revivre, là où il est plus fragile.

Testimony of Raimunda

An Experience of Assumption Together
The first week was very rich. For me, listening to the lay and seeing them participate in the Chapter gave me much joy. It is for me a sign of the Spirit. Being together, sharing on the spirituality of Marie-Eugénie and the Congregation confirm anew that Marie-Eugénie belongs to the Church, the world, and to all peoples. This sharing with the lay was also a response to the aspirations that they shared with us to make Marie-Eugénie known more and more. I think that we are called to take added steps, to go further with them. Today, to say ‘Assumption’ is to say ‘Assumption Together.’

Feeling the ‘life pulse’ of the Congregation
Having seen what the Provinces presented of the ‘Assumption Planet,’ I see so much of life and creativity, an abundance of hope, an untiring struggle for justice and peace and courageous attempts to respond to the challenges of today’s world. I am happy to see the joy and commitment to the ‘little ones’ of this world; the poor in different realities where we are. I see the effort to build communities, to fulfill our mission of education with a wide and positive vision on the world today. This is the contribution we can bring to our times.

The common points among the Provinces 
We have a lot of things in common because we are Sisters of the Assumption even if sometimes we express them in different ways according to our realities, our cultures and vision of the world. We have one Assumption identity, something that identifies us, unites us and makes us sisters to one another no matter where we come from. I feel the joy, the welcome, the sense of celebration and a wholistic view of reality, something that we all share. I think that these could be our offering to the suffering, pain and hopelessness of the people and of our world today. This is to help them discover the meaning of life, to appreciate it and to renew it there where it is most fragile.

The liturgy
This is my first chapter although I have had other experiences of the Mother house in the past. I think that this is the first time that the liturgy is so intercultural, meaning, it has a face that is so much more “inter”. The liturgy is one of the spaces where we can express our internationality and inter-culturality where we can welcome the richness of our differences: in the vivid symbols, the varied instruments, the lovely dances, the powerful gestures and other deep aspects of the culture that resonate and bring out new dimensions of the liturgy and our way of celebrating it.

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